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Cómo Guardar el Kéfir

Kéfir

El kéfir es una rica bebida de leche de origen ruso. Es producto de la fermentación de la leche, bien sea de vaca, oveja o cabra, en el que nos valemos de la utilización de levaduras y bacterias para su elaboración. Su aspecto es cremoso, su sabor es algo ácido parecido al yogurt.

Posee diferentes nutrientes y propiedades que nos benefician. Por ejemplo, mejora los huesos, los problemas digestivos, entre otros múltiples beneficios. Un aspecto interesante es que incluso las personas que son intolerantes a la lactosa pueden consumirlo. Si ya lo hemos preparado,¿qué debemos hacer para guardar este preciado alimento? ¡Te lo contaremos!

Consejos para guardar kéfir

Es importante destacar que, para la preparación del kéfir, debemos comprar gránulos, los cuales son un grupo de levaduras y bacterias que se mezclan con las proteínas, grasas y azucares. Estas bacterias producidas por los gránulos darán lugar a la producción de diferentes cantidades de kéfir. Para conservar los gránulos se requiere un mínimo de esfuerzo. ¡Toma nota!

  • Es necesario mantenerlo el kéfir húmedo.Después de hacer kéfir, podemos mantener los gránulos con un poco de leche o con agua limpia y azúcar (kéfir de agua) a temperatura ambiente.  
  • Debes cambiar el líquido constantemente. Cada 24 horas debemos vaciar el recipiente, enjuagar los gránulos y volver a agregar la leche o el agua con azúcar (como es para la conservación, no para la elaboración del kéfir lo haremos con pequeñas cantidades).
  • Utiliza una jarra de vidrio o plástico. Los utensilios de metal pueden tener un efecto negativo en los microorganismos.  No queremos que algunas cepas del kéfir mueran.
  • No utilices agua con cloro. Si queremos limpiar los gránulos debemos utilizar agua sin cloro para que no afecte en la fermentación de esta nutritiva bebida.
  • Colócalo el kéfir en la nevera. Si ya culminamos el proceso de fermentación, podemos conservar nuestra nutritiva bebida de kéfir en el frigorífico.
  • Utiliza los gránulos. La clave para conservar los gránulos de forma indefinida es hacer kéfir continuamente, pues estos se pueden reutilizar muchísimas veces, de esta forma los microorganismos se mantienen activos.
  • Utiliza un sobre. Si no vamos a hacer nuestra preciada bebida por muchísimos meses, podemos intentar conservar los gránulos en un pequeño sobre, después de lavarlos y secarlos al aire (a veces los gránulos se dañan).

Sin duda, todos podemos disfrutar de las generosas propiedades del kéfir. Con estas sencillas recomendaciones está garantizada nuestra bebida favorita.